Cada consulta de Instagram y WhatsApp respondida en minutos, también de noche, y el turno puesto en tu calendario sin que toques el celular.
A cualquier hora, también a la noche y el fin de semana. Por WhatsApp y por Instagram, con la forma de hablar de tu consultorio.
Pregunta qué necesita y con qué obra social se atiende, antes de ofrecer un turno. A tu calendario llegan los que quieren el turno.
Ofrece los horarios que tenés libres. Cuando elige uno, queda puesto con todos sus datos, y si querés lo movés vos.
El día antes le escribe para que no falte. Si no puede venir, le ofrece otro horario y ese hueco se vuelve a llenar.
Si le consultan algo médico, te escribe a vos. Le contestás corto y le responde a la persona lo que vos dijiste.
Controles, seguimientos y turnos de vuelta, sin que vos te acuerdes.
Sos profesional de la salud y casi todos tus turnos nuevos empiezan con un mensaje por WhatsApp o Instagram.
Lo que pasa después se llama prospección, el proceso que convierte a una persona interesada en alguien que se atiende con vos. Tiene etapas, del primer contacto al seguimiento, pero conocerlas no alcanza, también hay que entender la psicología de compra de quien te escribe.
Quien escribe ya buscó, comparó y decidió atenderse. Su intención está en el punto más alto y solo le falta una respuesta, así que no espera, le escribe a dos o tres consultorios más y se queda con el primero que contesta.
Un estudio de Harvard sobre más de 1 millón de consultas lo midió. Responder dentro de la primera hora da 7 veces más chances de que la consulta avance, y responder al otro día da 60 veces menos. El interés se enfría con cada hora.
Te entran consultas todos los días y hoy las respondés vos o tu equipo, cuando se puede, a la noche o el lunes las del fin de semana. Ahí se pierde la mayoría de los turnos, no por falta de demanda sino por el tiempo de respuesta.
Con los que dejan de contestar pasa lo mismo. La mayoría no perdió interés, se olvidó o lo dejó para después. Según la regla del 7, una persona necesita escuchar algo entre 5 y 7 veces antes de decidir, y un análisis de 11 millones de mensajes de venta mostró que el primer seguimiento sube las respuestas casi un 50%. Y cada día sin seguimiento la chance de respuesta baja a la mitad, 50% al día siguiente y 25% a los dos días. Sin seguimiento a tiempo, ese turno se lo lleva otro.
Hoy, además de atender, hacés un trabajo comercial que no te corresponde. Con un sistema de prospección cada consulta se responde en minutos y a cualquier hora, nadie queda sin seguimiento y los turnos llegan solos a tu calendario. El sistema consigue los turnos y vos te dedicás a atender.
El resultado es que las consultas que hoy se te enfrían pasan a ser turnos en tu calendario.
Respondés 5 preguntas cortas y elegís el horario. Te muestro cómo quedaría en tu consultorio.
Llená el calendario sin estar pegado al celular.
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